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TODOS LOS PAR­QUES Y MUSEOS

DE SAN­TANDER EN UN SOLO LUGAR

DIS­FRUTA Y VIVE TU EXPE­RI­EN­CIA #SAN­TANDER

PAR­QUES PRIN­CI­PALES DE SAN­TANDER

San­tander es un ter­ri­to­rio con una rica y vari­ada bio­di­ver­si­dad que alberga una parte muy sig­ni­fica­tiva de la flora y fauna colom­biana. En sus dos grandes áreas pro­te­gi­das como par­ques nat­u­rales, en sus bosques trop­i­cales húme­dos y secos, en sus zonas de páramo y sus dos reser­vas de aves, el vis­i­tante amante de la nat­u­raleza encon­trará un espa­cio inigual­able para con­tem­plar la sabiduría de la nat­u­raleza y cono­cer las condi­ciones de vida de los ani­males que lo habi­tan. La nat­u­raleza tam­bién le regaló a San­tander par­ques nat­u­rales aptos para el entreten­imiento y el esparcimiento, com­bi­nando el cuidado y la admiración por la nat­u­raleza con momen­tos para com­par­tir con la familia o los amigos.

PAR­QUE NACIONAL DEL CHI­CAMOCHA

Inau­gu­rado en diciem­bre del 2007, el Par­que Nacional del Chi­camocha es un com­plejo de alter­na­ti­vas de diver­sión para visitantes.En enero de 2009 se inau­guró el ser­vi­cio de tele­férico en una exten­sión de 6,3 kms, opera con tres (3) esta­ciones y treinta y ocho (38) cab­i­nas. Es único en el mundo en atrav­esar un cañón en esta lon­gi­tud, por su sis­tema de doble canal, la altura y el dis­eño inno­vador, per­miten al vis­i­tante una impre­sio­n­ante vista para el tur­ista. La nat­u­raleza del par­que es agreste, con poca veg­etación, situ­ada a 1450 met­ros sobre el nivel del mar con tem­per­atura prome­dio en el día de 32 gra­dos y en la noche de 11 gra­dos.


PAR­QUE EL GALLINERAL

El Par­que El Gallineral una reserva nat­ural ubi­cada en el delta for­mado por la que­brada Curití al entre­gar sus aguas al Fonce, es una de las insignias de San Gil. Estar allí, es sen­tir la majes­tu­osi­dad de la nat­u­raleza, es no querer salir de ese sueño y pasar fácil­mente todo un día con­tem­p­lando la her­mo­sura y var­iedad de plan­tas que posee el par­que. Son cua­tro hec­táreas llenas de col­ores, de nat­u­raleza en todo su esplen­dor espe­cial­mente por sus ceibas de más de 350 años, gallineros e higuerones que ofre­cen un mís­tico ambi­ente lleno de musgos.


SAN­TU­ARIO DE FLORA Y FAUNA GUA­NENTÁ ALTO RÍO FONCE

El San­tu­ario de Fauna y Flora Gua­nenta Alto río Fonce se encuen­tra ubi­cado en la Cordillera Ori­en­tal en la Región And­ina de los Andes en Colom­bia. Su super­fi­cie hace parte de los depar­ta­men­tos de Boy­acá y San­tander. Se ubica en las cer­canías de los munici­p­ios de Encino, Char­alá, Gám­bita, Duitama y Sogamoso.El relieve es mon­tañoso, con fuertes pen­di­entes y unas cimas que oscilan entre los 2.000 y los 4.000 m de alti­tud, donde se local­iza el páramo de La Rusia. El san­tu­ario es impor­tante por la veg­etación car­ac­terís­tica de selva húmeda del piso tér­mico frío y de páramo, así como por la diver­si­dad de ani­males, muchos de ellos endémicos.


SER­RANÍA DE LOS YARIGUÍES

El par­que com­prende alrede­dor de 500.000 hec­táreas de las cuales el 38% per­manece intacto como bosque pri­mario, el 26% tiene cul­tivos y el restante 35% son pas­ti­za­les. Hasta el momento las inves­ti­ga­ciones real­izadas han con­fir­mado al par­que como el hogar de 300 especies de aves, algu­nas endémi­cas de la región, entre estas se desta­can la Perdiz san­tandere­ana, El Pau­jíl del Pico Azul y el Gor­rión mon­tés de los Yariguíes.Los eco­sis­temas que com­prende el par­que son páramo, sub­páramos, bosques andi­nos, bosques subandi­nos y bosques húme­dos trop­i­cales. En la actu­al­i­dad, la defor­estación y la alteración del hábi­tat para for­t­ale­cer las activi­dades agrí­co­las, ganaderas y la cac­ería son las ame­nazas más graves que enfrenta el sitio, espe­cial­mente en las partes bajas de la serranía.


LAGUNA DE LAS ORTICES

Esta her­mosa laguna enclavada en las mon­tañas san­tandere­anas, esconde mitos e his­to­rias que ate­morizan a sus vis­i­tantes como las leyen­das de Doña Juana y su laguna, el sac­er­dote que pena, el mis­te­rio de los jun­cos, la llorona y las almas per­di­das. Según los relatos de los lugareños el ori­gen de la laguna fue de la señora Juana de Ortices quien posee­dora de una heren­cia que con­staba de unas naran­jas de oro, tabaco y aguar­di­ente, al lle­gar a estas tier­ras, se enam­oró y decidió quedarse. Sin embargo, primero tuvo que embor­rachar al dueño del ter­reno y con­vencerlo de cam­biar sus tier­ras por una naranja de oro. La señora ya en sus tier­ras, cavo un hueco para hacer un bebedero para ani­males con el tiempo dice la leyenda, se con­vir­tió en la laguna de Ortices.

PÁRAMOS DE SAN­TANDER

Den­tro del área desta­can el Par­que Nat­ural Regional Sisavita (12.248 hec­táreas en Norte de San­tander), el Par­que Nat­ural Regional San­tur­bán — Salazar de las Pal­mas (19.088 hec­táreas en Norte de San­tander), el Par­que Nat­ural Regional Paramo de San­tùr­ban (11.700 hec­táreas en San­tander), el DMI Paramo de Berlín (44.273 hec­táreas com­par­tidos entre San­tander y Norte de San­tander) y el Com­plejo Lagu­nario del Norte con un total de 40 lagu­nas, entre las que se encuen­tra la “Laguna Brava” (munici­p­ios de Arboledas y Salazar de Las Pal­mas en Norte de San­tander), 39 hec­táreas de lámina de agua, con­vir­tién­dose en la laguna más extensa de la Unidad Bio­geográ­fica de Santurbán.

LA CUEVA DEL INDIO

Cuando los tur­is­tas miran a lo lejos y desde la loma la boca de la Cueva del Indio antes de empezar la aven­tura de recor­rerla, el ros­tro de algunos valientes empieza a cam­biar. Tener que lan­zarse por un cable y sen­tir el vacío no parece ser muy agrad­able. Sin embargo, El Tigre, como se hace lla­mar uno de los guías más cono­ci­dos en el munici­pio de Páramo, en San­tander, trata de que los tur­is­tas con­fíen en que no les pasará nada en el descenso y mucho menos durante las más de dos horas de recor­rido den­tro del lugar. «En un día nor­mal podemos aten­der más de 200 per­sonas», dice El Tigre mien­tras con­tinúa ponién­dole el arnés a los que aún no se han deci­dido a lan­zarse por el cable.

CAÑÓN DEL CHI­CAMOCHA

El cañón del río Chi­camocha, es el resul­tado de la erosión sobre el lecho flu­vial, con la for­ma­ción de grandes des­filaderos en ambas oril­las. El cañón ini­cia en inmedia­ciones del munici­pio de Soatá en el depar­ta­mento de Boy­acá y cumple la mayor parte de su recor­rido en el depar­ta­mento de San­tander ter­mi­nando cerca al munici­pio de Lebrija. Estas pla­cas mon­tañosas son resul­tado de los movimien­tos tec­tóni­cos de la tierra, en donde pasan y se despren­den fal­las geológ­i­cas que com­pren­den el ter­ri­to­rio del Chi­camocha, hasta regiones como la Mesa de los San­tos y la misma ciu­dad de Bucara­manga pero en su gran may­oría se extiende sobre el munici­pio de Ara­toca. Con más de 108.000 hec­táreas, el Chi­camocha es uno de los más grandes del mundo, y se formó hace 46 mil­lones de años en un lugar que antes era un inmenso lago que per­mi­tió la for­ma­ción de cav­er­nas y albergó ani­males mari­nos de los que aún se hal­lan restos.

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DIS­FRUTA Y VIVE TU EXPE­RI­EN­CIA #SAN­TANDER

Los sím­bo­los de San­tander incluyen su ban­dera, su escudo que con­tiene a José Anto­nio Galán sím­bolo del carác­ter rebelde san­tandere­ano, intol­er­ante a las injus­ti­cias, el otro sím­bolo es la torre de petróleo y el amar­illo del oro que recuer­dan las riquezas del sub­suelo de sus tier­ras, el verde de la bio­di­ver­si­dad y las mon­tañas y el río que son ref­er­entes de su geografía, el himno el cual reza: ¡siem­pre ade­lante, ni un paso atrás!, y la hormiga sím­bolo del tra­bajo y labo­riosi­dad de sus gentes.

CASA DE BOLI­VARACAD­E­MIA DE HIS­TO­RIA DE SAN­TANDER

La Casa de Bolí­var abrió sus puer­tas al público en el año de 1950, posee no solo valor histórico sino tam­bién arqui­tec­tónico por ser un tes­ti­mo­nio rep­re­sen­ta­tivo de la arqui­tec­tura de la época, es una casa cor­ri­ente de las primeras con­struc­ciones de teja y tapia pisada que se lev­an­taron en la ciu­dad; vino a ser impor­tante a par­tir de la visita del Lib­er­ta­dor a la Villa de Bucara­manga en 1828, cam­biando su des­tino de mod­esta man­sión a la de Pala­cio Pres­i­den­cial. Con el rescate y restau­ración de la casa de Bolí­var, la Acad­e­mia de His­to­ria de San­tander, creó un Museo Histórico y Arque­ológico del depar­ta­mento, con­vir­tién­dose en el primer museo de la ciudad.

MUSEO DE ARTE MOD­ERNO

Este espa­cio que nació por ini­cia­tiva de tres cor­ri­entes artís­ti­cas difer­entes hace más de dos décadas, es en estos momen­tos uno de los pat­ri­mo­nios cul­tur­ales más impor­tantes de la ciu­dad y la región. Según González, “es intere­sante que de una dis­puta por una obra de arte del artista Guillermo Espinosa que fue dete­ri­o­rada, haya nacido un espa­cio tan impor­tante y desta­cado como lo es en estos momen­tos el Museo de Arte Mod­erno de Bucara­manga”. Desde la creación de la casa en el año 1938, se han real­izado aprox­i­mada­mente más de 258 exposi­ciones colec­ti­vas e indi­vid­uales, además de haber sido exhibidas un prome­dio de 232 obras que han sido itin­er­antes o del museo.

MUSEO DEL ALGO­DÓN Y FÁBRI­CAS DE SAN JOSÉ DE SUAITA

El com­plejo indus­trial de San José de Suaita exis­tió entre los años 1907 y 1981, en San José de Suaita, zona rural del sur de San­tander. Contó con un inge­nio azu­carero, mod­ern­ización de la ances­tral pro­duc­ción de pan de azú­car, una choco­latería, una des­til­ería, un molino de trigo y una fábrica tex­til que pre­tendía dar una nueva fuerza a la tradi­cional pro­duc­ción de algo­dón y de lienzo de la hoya del río Suárez. Sus fun­dadores fueron cua­tro her­manos, lid­er­a­dos por Lucas Caballero Bar­rera, impor­tante per­son­aje de la primera mitad del siglo pasado: fue gen­eral de la Guerra de los Mil Días, min­istro del gen­eral Reyes y pres­i­dente del Par­tido Lib­eral, entre otras altas fun­ciones que ocupó a lo largo de su vida.

MUSEO DE HIS­TO­RIA NAT­URAL UNI­VER­SI­DAD INDUS­TRIAL DE SAN­TANDER

Se encuen­tra ubi­cado en Bucara­manga, San­tander. Fue fun­dado en 1968. Sus espe­cial­i­dades son zoología, botánica y pale­on­tología. Las colec­ciones del museo son herbario, her­petología, flora, fauna, orni­tología, ento­mología, icti­ología, mas­to­zo­ología y micro fauna. Se encuen­tra en el primer piso del edi­fi­cio Camilo Tor­res, en una sala de una exten­sión de 147 met­ros cuadra­dos, donde se exhiben todas las colec­ciones. Alberga una colec­ción de alrede­dor de 10.000 obje­tos. Los ser­vi­cios que ofrece el museo son: con­fer­en­cias, talleres, asesoría sobre tax­onomía, clases de car­ac­ter­i­zación de fauna y flora y vis­i­tas guiadas.

CASA DE LA CUL­TURA CUS­TO­DIO GAR­CÍA ROVIRA

Esta casa de dos plan­tas, con­stru­ida en la segunda mitad del siglo XIX, tiene una estética propia de la época de la colo­nia española, con pare­des en barro y techos en caña brava y madera; con detalles dec­o­ra­tivos de estilo repub­li­cano. Actual­mente está des­ti­nada a even­tos cul­tur­ales y cur­sos de música, pin­tura y cerámica, entre otros. La casa posee una exposi­ción per­ma­nente de artis­tas san­tandere­anos como Pablo Hernán­dez, Luciano Jaramillo y Luis Alberto Acuña, y además real­iza con­tin­u­a­mente exhibi­ciones tem­po­rales de bel­las artes.

CASA DE LA CUL­TURA PIEDRA DEL SOL

La Casa de la Cul­tura Piedra del Sol toma su nom­bre de una pieza mis­te­riosa pro­te­gida den­tro de su patio: una piedra tal­lada con espi­rales y cír­cu­los. Los creadores de este tra­bajo fueron los Guane, una nación de habla chibcha que ocupó la región de San­tander desde el siglo VII aC hasta el siglo 16. En el inte­rior, el Museo Arque­ológico Regional de la Piedra del Sol, tam­bién cono­cido como Museo Arque­ológico de los Guanes, pre­senta una impre­sio­n­ante colec­ción de tex­tiles, cerámica, joyas y otros obje­tos en exposi­ciones y se mues­tran con exce­lentes expli­ca­ciones sobre su uso y sig­nifi­cado. Por des­gra­cia, los españoles sólo descrip­ciones care­cen de información.

CEN­TRO CUL­TURAL DEL ORI­ENTE

A pesar del ais­lamiento cul­tural pro­ducido por las innu­mer­ables guer­ras civiles, la influ­en­cia del neo­clásico europeo en Bucara­manga se tradujo en nue­stro medio como arqui­tec­tura repub­li­cana. Sin embargo, este estilo arqui­tec­tónico sólo se dio en cier­tos edi­fi­cios públi­cos y en vivien­das de la clase social más aco­modada y fueron los mae­stros de obra quienes se encar­garon de sat­is­facer las necesi­dades de vivienda de la masa social restante​.La expan­sión de la ciu­dad trajo como con­se­cuen­cia la con­struc­ción de edi­fi­ca­ciones que con­ju­garon las téc­ni­cas traí­das por los españoles (uti­lización de ladrillo y del teje, elab­o­ración de mam­postería en piedra, uso del hierro y el concreto).